sábado, 12 de septiembre de 2015

“¿Cuántas batallas me faltan por librar para conseguir ganar la guerra?”

Llevo meses preguntándome cómo ser feliz,
cuando hace un año la felicidad se encontraba a tu lado.
Acumulo tantas noches en vela,
que hasta he perdido la cuenta;
me cuesta irme a dormir
y no pensar que las noches dejaron de ser buenas cuando te fuiste.
Que por mucho que lo intente,
los recuerdos me acabarán traicionando
y me llevarán a ti.
Porque no busco alcohol para ahogar las penas,
busco un jodido remedio
para que éstas no me ahoguen a mí.
Y sé que es absurdo que me haga la fuerte,
cuando tengo demasiados puntos débiles,
que tiraste a diana,
y diste en el centro.
¿Por qué no consigo arrancarme este dardo que me envenena?
Déjame ser feliz,
déjame olvidar(te) de una vez por todas,
necesito avanzar,
volver a ser la chica alegre,
y no la de la sonrisa rota.
Quiero que aparezca alguien que me haga sonreír con tan sólo un mirada,
que elija romperme los esquemas en vez de a mí,
alguien que se quede con este desastre,
y ordene todo el caos que tiene ahora mi cabeza.
Saber que soy suficiente para alguien,
que puedo hacer feliz a otra persona,
y que los “te quiero” se vuelvan a sentir reales.
Porque a este roto, cada vez le quedan menos hilos que lo sostengan.

No hay comentarios:

Publicar un comentario