domingo, 5 de febrero de 2017

Caigo.

Nosotros sentíamos la misma luna,
a pesar de la distancia
y a pesar de los vaivenes.
Sentíamos.
Con ganas.
Y con un poquito de miedo también.
Bailábamos
creyendo que era la única forma de alejarnos de todo.
En ese baile éramos sólo nosotros.
Yo te quería todo lo que mi corazón me dejaba
y tú me mirabas como si en ese momento,
sólo me necesitaras a mí.
Y era una sensación de la hostia.
Pero ahora te has ido.
Y nadie quiere a la chica desastre,
a la chica caos
y a la chica ruinas.
Ahora me cuesta mantenerme en pie sin ti
y está a punto de romperse la cuerda floja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario